Aviso de cookies

Última revisión: 20 de septiembre de 2026.

Seis cookies son nuestras: la de la sesión, la del idioma, la del aspecto, la que recuerda lo que decidiste aquí, y dos que recuerdan quién te trajo —el enlace de quien te invitó y el anuncio que pisaste—. Ninguna sale de este sitio ni te sigue por otros. La séptima es un píxel de Meta, que sí es de un tercero y sólo se carga si tú lo aceptas. Por eso hay un cartel: hay algo que consentir.

Las cookies del sitio: quién las pone, para qué sirven y cuánto duran.
CookieQuién la ponePara quéCuánto dura
sb-…Supabase, que gestiona el accesoMantenerte dentro de tu cuenta al cambiar de páginaLa sesión; se renueva sola mientras navegas
idiomaEl selector de idioma de la cabeceraRecordar si elegiste español o inglésUn año
temaEl interruptor de día y noche de la cabeceraRecordar si elegiste ver el sitio de día o de nocheUn año
consentimientoEste sitio, cuando eliges en el cartelRecordar si aceptaste o rechazaste el píxel, para no volver a preguntarUn año si aceptas; seis meses si rechazas
referidoEste sitio, si entras por el enlace de alguienAcordarse de quién te invitó, para abonarle sus créditos si abres cuentaNoventa días
sma_origenEste sitio, si llegas desde un anuncio o desde otra páginaSaber qué campaña te trajo. No se comparte con nadie y no te sigue fuera de aquíNoventa días
_fbpMeta (Facebook), y sólo si aceptasAtribuir a un anuncio tu visita, tu alta o tu compraNoventa días

Tu elección

Todavía no has elegido. Mientras tanto, el píxel no se carga.

La cookie de la sesión

La pone Supabase, que es quien gestiona el acceso, y sirve para una sola cosa: que sigas dentro de tu cuenta al cambiar de página.

Su nombre empieza por «sb-». Se renueva sola mientras navegas y desaparece cuando cierras la sesión.

Es estrictamente necesaria. Sin ella no hay forma de mantenerte identificado, así que no se puede rechazar sin renunciar a entrar.

La cookie del idioma

Se llama «idioma» y guarda dos letras: «es» o «en».

Sólo se escribe cuando pulsas tú el selector de idioma de la cabecera. La geolocalización no la escribe nunca: si la escribiera, «tu elección» sería en realidad un rastro de por dónde te conectaste la primera vez.

Dura un año, porque una elección de idioma no caduca al cerrar el navegador.

La cookie del aspecto

Se llama «tema» y guarda una palabra: «claro» u «oscuro».

Sólo se escribe cuando pulsas tú el interruptor del sol y la luna. Sin ella, el sitio se ve de día, con el fondo blanco, tenga tu sistema el modo que tenga.

Dura un año, igual que la del idioma.

La cookie de tu elección

Se llama «consentimiento» y guarda una palabra: «si» o «no». Es lo que decidiste en el cartel, y existe para que el cartel no vuelva a salir en cada página.

Dura un año si aceptaste y seis meses si rechazaste. Al caducar, el cartel vuelve a preguntar.

Si tu navegador manda la señal Global Privacy Control, la tomamos como un «no» sin preguntarte: la cookie se escribe con «no» y el cartel no aparece.

Las dos cookies de quién te trajo

«referido» se escribe si entras por el enlace de alguien que te invitó. Guarda ocho caracteres —su código— y sirve para abonarle sus créditos si abres cuenta. Se escribía desde que existe el programa de invitaciones y no figuraba en esta lista; figura desde el 20 de septiembre de 2026.

«sma_origen» se escribe si llegas desde un anuncio o desde otra página, y guarda de dónde vienes: la campaña, el anuncio y el dominio que te enlazó. Sirve para saber qué anuncio trae gente que se queda, que es la única manera de no gastar a ciegas.

Ninguna de las dos se comparte con nadie ni te sigue fuera de aquí, las dos duran noventa días, y la del origen no se escribe si rechazas el píxel: en cuanto dices que no, se borra.

El píxel de Meta, sólo si lo aceptas

Sirve para una cosa: saber qué anuncio trajo a quién. Sin eso, anunciar es pagar a ciegas. Cuando aceptas, tu navegador carga un script de Meta que registra que visitaste la página, que creaste una cuenta si la acabas de crear y, si compras créditos, que compraste y por cuánto.

Lo que Meta recibe con eso: tu dirección IP, datos de tu navegador y la cookie «_fbp» que ella misma escribe. Si tienes sesión abierta en Facebook o Instagram en ese navegador, Meta puede asociar la visita a tu cuenta. Eso lo hace Meta bajo sus propias condiciones, no nosotros, y no podemos verlo.

Lo que Meta NO recibe: ni tu correo, ni tu nombre, ni una sola palabra de lo que escribes o generas aquí. El píxel no entra en el escritorio de trabajo.

Si rechazas, el script no se carga. No se hace ni la primera petición a Meta.

Para quien vive en California: compartir tu visita con Meta para publicidad cuenta como «compartir» según la CPRA. Rechazar aquí es tu forma de decir que no, y la señal Global Privacy Control se respeta como tal.

Lo que no hay

Fuera de lo dicho, nada más. En concreto:

  • No hay analítica de uso, ni de Google ni de nadie.
  • No hay cookies de redes sociales aparte del píxel descrito, y ése sólo si lo aceptas.
  • No vendemos tus datos.
  • No cruzamos lo que haces aquí con ninguna otra fuente.

Cambiar de idea

Debajo de la tabla de esta página hay un botón que enseña lo que elegiste y te deja cambiarlo. Si pasas de «sí» a «no», el píxel deja de registrar desde ese mismo momento.

La cookie «_fbp» que Meta ya hubiera escrito la borras desde la configuración de tu navegador, como cualquier otra. Las nuestras también: si borras la de la sesión, se cierra tu sesión; si borras la del idioma, el sitio vuelve a decidirlo por el país desde el que te conectas; si borras la del aspecto, vuelve a verse de día.

También puedes bloquear todas las cookies. La página se sigue leyendo; lo que no vas a poder es entrar en tu cuenta.

Aviso de privacidad

¿Algo de esta página no se entiende? Escríbenos y lo explicamos. Un documento que hay que descifrar está mal escrito, no mal leído.

Usamos un píxel de Meta para saber qué anuncio te trajo. Sólo se carga si lo aceptas. Qué es y qué recibe Meta